Pan de forno
Pan del día
Bolas, barras, pan de centeno y de maíz. Masa con reposo y horno cada mañana para que llegue a la tienda con la corteza que cruje.
Un obrador familiar entre piedras de granito. Pan recién hecho, empanadas, dulces y un pequeño ultramarinos para llevarte todo lo que necesitas, desde primera hora.
El obrador
Aquí se amasa, se espera y se hornea. Sin prisas, que el pan bueno necesita su tiempo.
Pan de forno
Bolas, barras, pan de centeno y de maíz. Masa con reposo y horno cada mañana para que llegue a la tienda con la corteza que cruje.
Empanada galega
De bonito, de carne, de zamburiñas… en su masa fina y dorada. Por raciones para llevar o enteras por encargo.
Doces da casa
Bica, roscón, cruasanes y bizcochos para el desayuno o la merienda. Lo de siempre, hecho como siempre.
¿Una empanada grande o una tarta para un día especial? Encárgala por teléfono.
La tienda
Además del pan, tenemos lo básico para no tener que dar otra vuelta: como las tiendas de barrio de toda la vida, pero en pleno casco histórico.
Chorizo, lacón, queso del país… para un bocadillo en condiciones.
Una selección pequeña de vinos gallegos: Ribeiro, Albariño, Mencía.
Bebida fría para el paseo o para seguir etapa.
El rincón de siempre para los más pequeños (y los no tan pequeños).
Quiénes somos
Porta do Camiño es el negocio de un matrimonio que ha dedicado su vida a la panadería. Él en el obrador, ella en el mostrador: así funciona la casa.
En el obrador
Madruga antes que la ciudad. Miguel se encarga de las masas y del horno: el pan, las empanadas y todas las elaboraciones salen de sus manos.
En la tienda
Al otro lado del mostrador está Mari: te conoce, te aconseja y sabe qué pan te llevas antes de que lo pidas. La cara de la casa.
Peregrinos
La Porta do Camiño es la antigua entrada a la ciudad amurallada por la que llegan los peregrinos del Camino Francés. Si estás terminando etapa —o empezando el día—, pasa a por un bocadillo, algo de beber o un dulce para celebrarlo.
Visítanos
En pleno casco histórico, entre la Porta do Camiño y la Praza de Cervantes, a cinco minutos a pie de la Catedral.